La nueva etapa de Boeasy comienza en septiembre
En septiembre cerramos una etapa importante: Boeasy deja atrás la beta y comienza a trabajar como una plataforma privada para organizaciones.
No es solo un cambio de acceso. Durante estos meses hemos entendido mejor el problema que queremos resolver y la clase de producto que hace falta para hacerlo bien.
La información que puede cambiar una decisión, abrir una oportunidad o anticipar un riesgo existe. El problema es que está repartida entre cientos de fuentes, organismos, portales y formatos. Encontrarla exige tiempo; seguir su evolución, todavía más. Y recibirla sin contexto suele trasladar el trabajo, no eliminarlo.
Por eso la siguiente versión de Boeasy no será un catálogo de planes iguales para todo el mundo. Será un sistema configurado alrededor de cada organización y de las preguntas que necesita responder.
De buscar documentos a vigilar lo que importa
Una empresa no necesita leer más. Necesita saber qué ha cambiado, por qué puede afectarle y quién debe actuar.
Boeasy reúne, normaliza y relaciona documentación pública y otras fuentes abiertas para convertir un espacio fragmentado en una base de conocimiento trazable. Sobre esa base configuramos agentes de IA que revisan nueva información de forma recurrente, aplican el contexto de cada organización y separan las señales relevantes del ruido.
Cada resultado conserva su origen. Cuando un documento cambia, seguimos su evolución; cuando una señal merece atención, la entregamos con el contexto necesario para que un equipo pueda evaluarla y decidir.
La IA acelera la vigilancia y el análisis. El criterio final sigue perteneciendo a las personas.
Qué cambia en septiembre
El registro abierto desaparece. El acceso a Boeasy será privado y comenzará con una conversación sobre un caso de uso concreto.
Queremos comprender qué fuentes hay que cubrir, en qué territorios, con qué frecuencia y bajo qué criterios. También cómo debe llegar la información: mediante un informe, un resumen periódico, el correo, las herramientas de trabajo del equipo o una integración con sus propios sistemas.
Con esos requisitos preparamos una demostración adaptada. A partir de ahí, el cliente puede probar el sistema, corregir el contexto y aportar ejemplos de lo que considera relevante y de lo que no. Esa iteración es la que convierte un agente genérico en una herramienta útil para una organización concreta.
La propuesta final se adapta a la cobertura, la frecuencia, la configuración de agentes y las integraciones necesarias. Y el acompañamiento continúa después de la puesta en marcha, con soporte dedicado y capacidad para estudiar nuevas necesidades.
Una plataforma para personas y para agentes
Boeasy nace para ayudar a equipos humanos, pero la información empresarial ya no la consultan únicamente las personas.
Muchas organizaciones están construyendo sus propios asistentes, automatizaciones y agentes de IA. Para ellas, la interfaz no tiene por qué ser nuestra aplicación. Boeasy Data API permite que sus sistemas consulten el conocimiento y las capacidades de Boeasy desde su propio ecosistema.
Son dos formas de acceder a una misma infraestructura:
- Una plataforma privada para que los equipos vigilen, investiguen y compartan información.
- Una API para que los sistemas y agentes de una organización puedan buscar, relacionar y utilizar ese conocimiento directamente.
No queremos construir una herramienta solo para quienes trabajan hoy frente a una pantalla. Queremos construir una capa de conocimiento que también puedan utilizar los sistemas con los que trabajarán mañana.
Lo que no cambia
Seguimos creyendo que una respuesta sin fuente es solo una afirmación. La trazabilidad, la continuidad documental y el acceso al origen siguen siendo principios del producto.
También mantenemos una idea sencilla: Boeasy no sustituye la experiencia de abogados, consultores, equipos de cumplimiento, empresas o administraciones. Les devuelve el tiempo que hoy pierden rastreando información y les ayuda a llegar antes a lo que merece su atención.
Septiembre no será el final de la construcción. Será el momento en el que empecemos a hacerlo junto a las primeras organizaciones, con casos reales y una exigencia mucho mayor que la de cualquier demostración.
Si tu equipo trabaja con documentación pública y necesita vigilar un ámbito concreto, nos gustaría conocer el problema.
Omar Riestra Founder & CEO, Boeasy